La mala educación

lamalaeducacionHay cosas que se hacen mal y espero, de verdad de las buenas, que ya no se hagan. A mí me tocó vivir mis primeros años como diabética allá por los movidos y horteras 80.  A pesar de las novedades en mi vida con la enfermedad tales como no comer dulces (nunca olvidaré que mi última chuchería como niña sin diabetes fue un sobre de polvos picapica en los que se metía una piruleta de fresa), un régimen demasiado draconiano para mi gusto y el tener que pincharme insulina, yo era una niña bastante feliz hasta que…

Sí, desgraciadamente, hubo un “hasta que…”

Una enfermera me dijo muy sonriente que iba a ir a una sesión en la que me iban a explicar muchísimas cosas interesantes. Yo, como estudiante aplicada  a la que le gustaba mucho escuchar a los mayores, fui encantada a esa ‘clase magistral’ en la que me explicaron las maravillas de las consecuencias que podían sufrir los pacientes diabéticos, desde retinopatía, hasta ceguera, pasando por amputaciones y, sin olvidar,  la aseveración de que una gestante diabética siempre daba a  luz niños gigantes, con lo cual  recomendaban encarecidamente que no se tuviesen. Toda esta charla fue acompañada por documentación gráfica, magníficas fotografías a todo color en las que se mostraba al detalle todo lo que nos habían explicado. Al ser una niña de sobresaliente me lo aprendí tan bien que algunas imágenes me han perseguido hasta hace poco tiempo.

La canción del post de hoy es Perfect Day. Me gusta y me deja un regusto de melancólica tristeza.

La boda de Muriel

murielTodos los que hayáis visto la película sabéis que Muriel, la protagonista, se queda sin luna de miel. Yo tuve mucha más suerte que Muriel a los 6 años. Disfruté un año de una apacible luna de miel.  Qué tiempos. Os explico, para los que aún tengáis  la boca abierta: se llama así al periodo que pasa desde que la diabetes es diagnosticada hasta el momento en el que el paciente empieza a necesitar insulina.

Así que disfruté de 365 días  mi maravillosa ‘luna de miel’. No todo el mundo puede presumir de eso.

Tenéis que ver o rever la película aunque solo sea por la escena de la coreografía de Waterloo. Soy muy fan de ABBA.

Hoy empieza todo

hoyempiezatodoMe encanta la Navidad. Justo diez días antes es mi cumpleaños. Todo empezó ese día. Tenía un gripazo increíble, había intentado soplar 6 velas de la última tarta que me comería como no diabética, no podía con mi little alma, aunque me aferraba a Willy, un perro de peluche que llevaba camiseta a rayas y que me habían regalado ese día. De ahí al hospital y, después de un rato me quedé ahí una semana mágica. Me gustaba ese sitio. Mucho.
Diagnóstico de la niña: Diabetes Mellitus tipo 1. Padres muy nerviosos, lágrimas y desesperación, y yo tan contenta. Era mi cumple y era un día diferente.
El recuerdo de esos días es genial. Regalos de todas las visitas, nuevos amigos con los que jugar y la libertad de la independencia. Era la primera vez que dormía fuera de casa.
Ese año los Bee Gees arrasaron con su Stayin´ Alive, yo dejé de comer dulces y me di cuenta de que era más sensata que mucha gente mucho más mayor que yo.
El título de este post es por la peli francesa Hoy empieza todo, de Tavernier . Me fascinó.
Esos niños eran como yo. Y hoy, por fin, tengo un perro.

Beautiful girls

beautifulgirls
El porqué de este blog es que me apetece contar mi historia. Anécdotas del presente y del pasado que tienen mucho que ver con lo que soy:
Diabética mellitus tipo 1, zurda y pop. Además, en cuanto oigo la canción “Sweet Caroline” mis pies se empiezan a mover y no puedo evitar ir aumentando la velocidad de su bailoteo hasta que llegan al éxtasis del estribillo, ahí mi voz se eleva hasta mi propia vergüenza. Descubrí esta canción en la película “Beautiful Girls”, las dos me hacen feliz.
Me he levantado con ganas de contar mis cosas. Así que “Hoy empieza todo”, otra película que me encanta, pero esa es otra historia.